Cuando pensamos en una reforma, solemos centrarnos en el resultado final: un espacio renovado, más funcional y bonito. Pero una parte fundamental (y muchas veces olvidada) del proceso es la forma correcta de gestionar los residuos de obra. Y no solo por una cuestión de limpieza, sino por respeto al medioambiente y porque está regulado por ley y puede acarrear sanciones si no se hace bien.
En este artículo te explicamos qué dice la normativa sobre gestionar los residuos de obra y cómo manejar estos residuos de forma eficiente y responsable.
¿Qué son los residuos de construcción y demolición (RCD)?
Los RCD incluyen escombros, restos de cemento, azulejos, madera, plásticos, yeso, metales, embalajes de materiales de construcción, pinturas, etc. Todos estos elementos deben recogerse y gestionarse de acuerdo con la ley para minimizar su impacto ambiental.
¿Quién es responsable de los residuos?
Según la legislación española, el productor del residuo (normalmente el propietario o promotor de la obra) es el responsable de su correcta gestión. Esto incluye:
- Contratar un gestor autorizado
- Realizar el plan de gestión de residuos (si la obra lo requiere)
- Asegurar la trazabilidad y entrega a un punto autorizado
En el caso de reformas menores, la empresa contratada puede asumir esta responsabilidad, pero siempre es importante aclararlo por contrato.
¿Qué dice la normativa?
La gestión de residuos de obra está regulada principalmente por:
- Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular
- Real Decreto 105/2008, que regula la producción y gestión de los RCD
Entre otras obligaciones, establece que:
- Toda obra debe prever cómo va a gestionar los residuos de obra
- Las cantidades importantes deben declararse y transportarse mediante gestor autorizado
- Debe evitarse la mezcla de residuos peligrosos con los no peligrosos
- Se debe intentar recuperar y reutilizar materiales siempre que sea posible
Consejos prácticos para gestionar los residuos de obra en tu reforma
1. Informa al ayuntamiento
Muchas ciudades requieren una tasa o fianza por gestión de residuos al solicitar la licencia de obra. Consulta en tu ayuntamiento si necesitas este trámite para evitar retrasos o sanciones.
2. Contrata un contenedor homologado
Colocar un saco o contenedor de escombros en la vía pública requiere autorización municipal. Solo deben usarse contenedores de empresas registradas.
3. Clasifica los residuos en obra
Separar residuos facilita el reciclaje y puede abaratar costes. Por ejemplo, los restos de yeso, madera o metal pueden tener un tratamiento diferente y una segunda vida.
4. Entrega los residuos a un gestor autorizado
Evita dejar los escombros en vertederos ilegales o puntos no autorizados ya que, de hacerlo, puedes tener como consecuencia una sanción.
¿Y en reformas pequeñas?
Incluso una reforma de cocina o baño genera residuos que deben retirarse adecuadamente. En Grupo Asisde incluimos la retirada de escombros en nuestros presupuestos y garantizamos que los residuos llegan a su destino legal con la trazabilidad necesaria.
Beneficios de una gestión responsable de residuos
Una forma correcta de gestionar los residuos de obra en una reforma no solo evita problemas legales, sino que también mejora la seguridad en la obra, facilita la limpieza y agiliza los tiempos. Además, es una oportunidad para aplicar criterios de economía circular, apostando por la reutilización y el reciclaje. Con una buena planificación y el apoyo de profesionales, este aspecto puede resolverse de forma eficiente, responsable y sin complicaciones.
Conclusión: reforma sí, pero con responsabilidad
Gestionando los residuos de obra correctamente en una reforma respetas al entorno y te comprometes con la sostenibilidad y con la ley. Además, garantiza que tu proyecto cumple con todos los requisitos.
En Grupo Asisde, nos ocupamos de todo el proceso: planificación, ejecución y gestión de residuos, para que tú solo te preocupes de disfrutar el resultado final. Si tienes dudas o estás pensando en reformar, contáctanos y te asesoraremos sin compromiso.